Rillot

La crisis financiera, los partidos políticos en Estados Unidos, y las elecciones (I)

In Crisis financiera on septiembre 29, 2008 at 11:40 am

Lo que ha ocurrido en la presente crisis financiera (o crediticia) que vivimos tiene, por una vez, un claro culpable, que tan bien ha identificado el Presitende del Gobierno de España:

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Con estos dos titulares basta, el resto de la prensa española recoge las declaraciones de miembros del gobierno, en el mismo tenor. Los opinadores no son mejores, la verdad. En la tertulia de Carlos Herrera en Onda Cero, varias veces se ha hablado de la “culpa” de Bush, y del capitalismo sin barreras, en la crisis financiera, y en cómo los votantes estadounidenses, sabiamente (por una vez los estadounidenses son sabios), ven en Obama a quien mejor puede sacarles las castañas del fuego.

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En fin, que está muy claro: es el fin del liberalismo, se demuestra que el socialismo debe ser el resultado de su superación, la codicia de los bancos otorgando hipotecas de alto riesgo demuestra el fallo de los mercados sin control, y los gobiernos Republicanos de Reagan y Bush son los culpables. Por una vez la prístina verdad, confirmada por la realidad, brilla en el marasmo de noticias. ¿No es así? Pues piensen de nuevo.

Los antecedentes – el Mercado Hipotecario Estadounidense original

Puestos a buscar culpables en gobiernos pasados, no deberíamos paranos en la administración Reagan. Vayamos muuucho más atrás. El documento “Saga of the US Mortgage Industry” tiene un resumen breve de la historia del mercado hipotecario estadounidense. Tengamos en cuenta que todos estos mecanismos se han trasladado al resto del mundo con unos años de retraso, por lo que la historia aplica exactamente igual al mercado europeo.

Hace mucho tiempo, el mecanismo era muy simple: uno entraba en la sucursal de su banco, pedía una hipoteca, el banco le prestaba el dinero que tenía de los depósitos de que habían hecho antes otros clientes (clientes que llevaban sus ahorros al banco), uno quedaba en deuda con el banco, y ahí se acababa el proceso. El banco gana dinero de la siguiente forma:

  • Un cliente deposita sus ahorros en el banco, y el banco le recompensan pagándole un pequeño interés sobre sus ahorros.
  • El banco a su vez presta dinero -el que obtiene de los ahorros de sus clientes- a otros clientes, cobrándoles por ello un interés mayor que el que paga a los que le han dado su dinero.

Muy sencillo:

En este modelo ideal, los bancos no quebraban, ni se ejecutaban las hipotecas, ni la gente perdía todo su dinero. Lamentablemente, este modelo tenía enormes desventajas para los usuarios.

  • Hasta finales de los años 40, no eran raros los “pánicos bancarios”, por los cuales, ante temores de que un banco tuviese problemas, un número importante de clientes pedía que le devolviesen sus ahorros, es decir, los depósitos que tenian en el banco. En general estos “pánicos” solían convertir en realidad los temores, dejando al banco sin dinero: al no quedarse sin dinero para prestar, por tener que devolverlo a los clientes, el banco quiebra. Por otra parte, la mayoría de los bancos que concedían préstamos hipotecarios eran pequeños, incapaces de apoyarse en otras sucursales. Bastaba una noticia de ámbito local sobre el banco para desencadenar el pánico y dejarlo sin depósitos.

  • Por contra, en tiempos de bonanza, pequeños bancos en manos de dueños poco escrupulosos podían llegar a controlar todo el mercado hipotecario de una ciudad o zona. Cuando otros bancos de la zona entraban en quiebra por los pánicos anteriores, podían comprar a estos bancos fallidos a precio de saldo. En este escenario, eran habituales las prácticas competitivas injustas, llegando en casos a ser ilegales.

  • Para protegerse de verse en alguno de los escenarios descritos anteriormente (quedarse sin dinero ante pánicos, ser comprados por competidores cuando tuviesen problemas), los bancos establecieron para grandes préstamos mecanismos de seguridad. Para las hipotecas, se hizo práctica común solamente otorgar hipotecas que fuesen revocables y ejecutables al momento y sin justificación. Es decir, en cualquier momento el banco podía pedir al cliente titular de la hipoteca que devolviese el préstamo completo, o perdería la casa. No por dejar de pagar la letra mensual, sino por no poder pagar el total del préstamo pendiente.

Creo que en general existe un consenso sobre la ineficacia de este sistemas. Muy pocos créditos hipotecarios fallaban, pero igualmente muy pocos estadounidenses eran propietarios de su casa.

Roosevelt y el New Deal – el Mercado Hipotecario Estadounidense moderno

Parece que la corriente mayoritaria entre los economistas es que el “New Deal” que lanzó el Presidente Roosevelt (además de en cierto modo quebrar el equilibrio de poderes forzando al Tribunal Supremo cuando éste declaró inconstitucionales varias de sus medidas) no fue el acierto que su hagiógrafos consideran. Dentro del esfuerzo de reconstrucción que supuso el “New Deal”, un importante apartado fue la reforma del Sistema Bancario y del mercado de la vivienda. La famosa “sopa de letras” que es, probablemente, el legado más duradero del “New Deal”, contaba con numerosos ingredientes dirigidos a ello. Así, Roosevelt creó:

  • La FDIC – Federal Department Insurance Corp, el fondo que garantiza los depósitos bancarios hasta 100.000 dólares y que financian los propios bancos que quieran acogerse a él. Con esto, se pretendía evitar que los ahorradores perdieran todo su dinero en caso de quiebra de los bancos. A cambio, la FDIC tiene poder real de intervenir en la gestión de los bancos si determina que el riesgo que asumen es muy elevado.

  • La famosa SEC – Securities and Exchange Commission, para regular la bolsa, evitar abusos en el mercado y asegurar que las compañía en bolsa ofrecen información veraz sobre su situación y resultados. No asegura los fondos invertidos en bolsa.

  • La Federal Housing Administration (FHA) o Agencia Federal de la Vivienda, la agencia del gobierno que, entre otras cosas, garantiza préstamos hipotecarios de los consumidores y ofrece préstamos hipotecarios propios.

  • La ahora famosísima Federal National Mortgage Association (FNMA), o Fannie Mae, Asociación Nacional Federal de Hipotecas, la compañía que actúa como un banco
    de inversión y que supuso el cambio de mercado hipotecario estadounidense.

La regulación del sistema bancario se hizo también mediante la introducción de las Leyes Glass-Steagall, que no solo aprobaron la creación de la FDIC, sino que a través de la Segunda Ley Glass-Steagal, llamada “Ley de la Banca de 1933” estableció la separación obligatoria de la Banca Comercial (depósitos y préstamos) de la Banca de Inversión (fondos, acciones, títulos, …), eliminando la posibilidad de bancos universales, con la oferta completa de servicios bancarios como es habitual en países como España. Lo que no cambió esa ley era una de las debilidades inherentes al sistemas bancario estadounidense: la prohibición de banca nacional, es decir, la posibilidad de que un banco operase en varios estados o en todo el país.

La creción de Fannie supone dar luz verde al Mercado Secundario de Préstamos Hipotecarios. Con el nuevo modelo, se permite a los bancos tomar todos los préstamos hipotecarios que han hecho, y venderlos a otros inversores. El Mercado Primario o principal es aquél en el que el que pide la hipoteca se relaciona con el banco que se la concede. El secundario es aquél en el que el banco que ha concedido la hipoteca pone a la venta a otros inversores (bancos, fondos, …) el activo (que tiene valor) del que dispone como consecuencia de los préstamos: el compromiso de pago por parte de los clientes que han pedido el préstamo (el “pagaré”, para entedernos). El banco vende este activo, y espera con ello conseguir que:

  • En el mejor de los casos, ganar dinero con esa venta, es decir, venderlo por más de lo que le ha costado al banco

  • Como mínimo, recuperar parte del dinero que ha perdido al ir dando los préstamos hipotecarios, es decir, volver a tener dinero depositado para … volver a prestarlo.

Fannie Mae fue el primer agente de este Mercado Secundario: era inicialmente la encargada de revender los préstamos que aseguraba o hacía la FHA. Hoy en día, compra préstamos hipotecarios en el mercado secundario, los consolida, y los vende en el mercado libre como títulos (bonos, participaciones) cuyo activo subyacente son esos préstamos. Con el dinero que consigue de la venta, compra más préstamos y así sucesivamente. Como los compra a los bancos que emiten los préstamos inicialmente, con su labor consigue que estos bancos cumplan el segundo objetivo: recuperar parte del dinero que han dado en préstamos. Fannie ya no tiene el monopolio del mercado secundario, es decir, no es la única que compra préstamos a los bancos para revenderlos.

El proceso hipotecario pasa a ser mucho más complejo. La Banca Hipotecaria se encarga de prestar el dinero y vender esos préstamos al mercado secundario. Es un proceso totalmente diferente de la Banca de Ahorro, que es la que recibe el dinero de los clientes como depósitos. Aunque un mismo banco cubre ambos procesos, y para cualquier persona como cliente se trata del mismo banco, internamente son procesos separados, gestionados por departamentos separados, con reglas diferentes.

En el nuevo sistema, el proceso es más o menos así (amplío la descripción tras una conversación con un buen amigo, que quería entender bien cómo Fannie Mae ganaba dinero, y que aplica también a Freddie Mac):

  • Los clientes finales piden préstamos a los bancos hipotecarios y a las agencias hipotecarias (como la FHA). Pongamos que lo consiguen a un interés del 6.25%.

  • Para cubrir las necesidades “repentinas” de dinero de los bancos hipotecarios, los Warehouse Lenders aparecen en el juego. ¿De dónde consigo el dinero para prestar a mis clientes si todavía no he vendido las hipotecas porque todavía no tengo el dinero para darlas? Pues de estos Warehouse Lenders que ofrecen financiación a corto plazo a los bancos hipotecarios (en general, menos de 60 días)

  • Los bancos hipotecarios y agencias tienen limitado por ley el volumen de préstamos que pueden tener dentro de su cuenta de activos. Es decir, solo pueden dar préstamos hasta que el valor que representan los”Préstamos a cobrar” llegue aun % sobre el total e los activos del balance. Para poder seguir dando nuevos préstamos, los bancos venden esas hipotecas a Fannie Mae y otras entidades financieras (Freddie Mac, Ginnie Mae, …). De esta forma, reciben inmediatamente el dinero del préstamo, bajan el porcentaje de activo que es de “Préstamos a cobrar” y pueden volver a hacer nuevos préstamos. Además, Fannie Mae les paga una comisión por su trabajo. Por ejemplo, un .25% sobre el total de hipotecas que les venden. El banco, entonces, “gana” un poco por cada hipoteca que le traspasa a Fannie, aunque en realidad esta comisión sirve en parte para cubrir los costes adicionales de gestión y administración.

  • El cliente paga religiosamente a su banco todos los meses su cuota por la hipoteca. El banco se la traspasa directamente a Fannie Mae, que es quien tiene ahora el derecho sobre la hipoteca.

  • ¿Cómo gana Fannie Mae dinero y de dónde saca el dinero para comprar las hipotecas? La primera forma en que gana dinero es comprando las hipotecas en el mercado principal o primario con los fondos que consigue del Estado comprando el dinero más barato que los banco que conceden hipotecas. Por ejemplo, al 3%. Es decir, todavía ganaría un 6.25% – .25% – 3% = 3%. Por ley, Fannie y el resto de entidades patrocinadas por el gobierno, pueden obtener dinero del Departamento del Tesoro para financiarse. Por ejemplo, Fannie puede obtener hasta 100.000 millones de dólares del Tesoro aun tipo de interés mucho más bajo que el que la Reserva Federal ofrece a los bancos en general.

  • La segunda forma en que gana dinero y consigue fondos para comprar más hipotecas es emitiendo deuda. La misión de Fannie y demás organizaciones es desarrollar el mercado secundario, y conseguir más dinero para comprar hipotecas sin recurrir al Departamento del Tesoro. Lo hacen de la siguiente forma: consolidan los préstamos, titulizan estas hipotecas (las convierten en un producto como un fondo, bonos, …) y la venden en el mercado libre a fondos de inversión, aseguradoras, bancos de inversión y demás inversores. Por ejemplo, vende un fondo de valor 1.000.000 de dólares al 4.25% de interés. Estos títulos están garantizados por Fannie, tanto en el principal como en el interés, pase lo que pase con las hipotecas subyacentes. El mercado percibe que, al ser una “Empresa Patrocinada por el Gobierno”, pase lo que pase nunca perderán dinero si compran títulos de Fannie Mae. Los inversores están contentos, gana un 4.25%, que puede ser un interés bajo, pero lo es sobre una inversión en teoría 100% segura. Fannie Mae también está contenta: en este mercado secundario lo que vende son hipotecas al 6.25% que le constaron 0.25%, que consolida y vende al 4.25%: 6.25% – .25% – 4.25% = 1.75%.

La evolución del Modelo

En los años 70, es decir, unos 35 años tras el “New Deal”, el Gobierno de los Estados Unidos decidió fomentar la competición en el Mercado Secundario creando varias agencias patrocinadas por el gobierno que de alguna forma complementasen la actuación de Fannie Mae. La más conocida es la Federal Home Loan Mortgage Corporation (FHLMC), o Freddie Mac, la Corporación de Préstamos Hipotecarios para Viviendas. Otra fue la Government National Mortgage Association (GNMA), o Ginnie Mae, (Asociación Nacional Hipotecaria del Gob
ierno).

Estas entidades están exentas de cumplir parte de las normas regulatorias de la SEC. Por ejemplo, se les autoriza a tener coeficientes de endeudamiento enormes, llegando a índices de 78:1.

Las ventajas que en teoría aporta este modelo para los consumidores son muchas:

  • En última instancia, el dinero del préstamo no viene del pequeño banco local, viene de Wall Street y de grandes inversores.

  • Existe una cantidad prácticamente ilimitada de opciones de financiar una hipoteca, ya que los bancos hipotecarios tienen incentivos para desarrollar nuevos productos que atraigan a más clientes, para obtener más hipotecas que vender en el mercado secundario. De hecho, el mercado principal estadounidense tiene una variedad de productos hipotecarios verdaderamente asombrosa.

  • Existe menos posibilidad de monopolio y abuso por parte de los bancos, al haber mucha mayor competición. Si lo que me da un banco no me gusta, me voy al de al lado.

  • Las sucesivas acciones intervencionistas del gobierno han creado un conjunto de reglas y de garantías que se supone protegen al consumidor.

Conclusiones hasta ahora: parece todo muy bonito. Menos mal que Roosevelt estaba ahí para ayudarnos. ¿Acaso no es por ahora cierto que el problema lo han creado las políticas liberales de Reagan y Bush? …

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